La Fe, unirá a miles de devotos en Patate

PATATE, Tungurahua.- Se rendirá homenaje al Señor del Terremoto, patrono del cantón, con la pasada de flores y ceras, además del desfile de los carros alegóricos que destacarán la producción agrícola de la zona. También contarán con eventos religiosos, culturales y artísticos que se realizarán del 1 al 4 de febrero del 2020.

En el salón principal de la Curia Diocesana se llevó acabo la presentación oficial de las Fiestas del Señor del Terremoto de San Cristóbal de Patate, con la presencia de Mons. Giovanny Pazmiño, Obispo de la Diócesis de Ambato; el Padre Rodrigo Contreras, Vicario cantonal de Patate; Bolívar Punguil, Alcalde del cantón Patate; Marco Goméz, Presidente del Comité de Desarrollo Humano y Social Señor del Terremoto; Fidel López, Coordinador de relaciones públicas; Alejandro Urquizo, Comisario Político del cantón y los ingenieros en diseño Jaqueline Valencia y Anthony Narváez creadores del diseño del afiche 2020.

Bolívar Punguil, Alcalde del cantón Patate, aseguró que cada año crece la fe y devoción por la imagen del Señor del Terremoto y por eso llegan cientos de turistas nacionales e internacionales a compartir el homenaje.

“Es importante que se mantenga la costumbre de rendir homenaje a la imagen, igual como lo hicieron los antepasados de Patate; pues la fiesta significa alegría, regocijo y unidad de la comunidad, además que ya son 223 años del hallazgo de la imagen y 222 de celebración continua”, dijo la Primera Autoridad del cantón.

Dato

La celebración nació tras el terremoto del 4 de febrero de 1797, que afectó sobre todo a la Sierra central y que se consideró como el más destructivo ocurrido en suelo ecuatoriano pues dejó más de 12.000 muertos, destruyó por completo la ciudad de Riobamba y ocasionó daños en otras localidades.

Tras el potente sismo se encontró la imagen religiosa que estaba junto a una campana. Ésta última está hoy en día en la iglesia de Patate, a partir del descubrimiento, los patateños juraron hacer una fiesta cada 4 de febrero como demostración de fe. Desde entonces se realiza la celebración que ya tiene 222 años y que conjuga la religiosidad con las manifestaciones artísticas y culturales de la comunidad.