Las cavernas del Rio Anzu y las curiosas formas que albergan en sus entrañas

MERA, Pastaza.- Este es un destino muy recomendable para personas que les gusta el turismo de aventura, las Cavernas del Río Anzu es un complejo conformado, aproximadamente, por 30 cavernas que nos muestran la lenta formación de las estalactítas y estalagmitas.

Para llegar a este destino turístico desde Quito, se debe tomar la panamericana sur y cruzar por las ciudades de: Laso, Latacunga, Salcedo, Ambato (tomar el paso lateral), Pelileo y Baños. Siguiendo por la carretera al Puyo se llega a Mera, conocida también como Shell. En la Avenida Luis Martínez se debe contratar un guía para poder visitar las cavernas. En la agencia de su preferencia le proporcionarán las botas de caucho, adecuadas para el trayecto que va a recorrer.

Desde el parque central de Mera se toma la vía hacia la comunidad 24 de Mayo y en 20 minutos se llega al parqueadero del complejo. Durante el recorrido se pueden apreciar plantas medicinales, flora exótica y animales como ardillas, variedad de aves e incluso serpientes.

A la llegada a las cavernas, nos encontraremos con estructuras ciertamente milenarias, que se han acumulado al paso de cientos de años, miles de años, de gota en gota, de átomo en átomo. El atractivo está constituido por un conjunto de formaciones rocosas junto al río Ánzu, las que a manera de jacuzzis naturales permiten al visitante tomar un merecido descanso mientras se relaja en las cristalinas aguas.

Las cavernas se encuentran ubicadas a los dos extremos del Río Anzu, que nace de las estribaciones de la cordillera de los Llanganates; se puede apreciar formaciones sedimentarias que son las estalactitas y las estalagmitas. Varían su forma, tamaño, altura y ancho. Por esta razón a algunas de ellas se les ha asignado nombres que las identifican como: “unión de los continentes”, “copa del mundo”, “las dos torres”; en cuanto a la profundidad no se puede determinar, en varias de ellas no se han encontrado el fin, en especial una de ellas es extremadamente grande a tal punto que parece un coliseo; pero se puede ingresar por pequeños orificios que conducen a las zonas internas en donde se estrecha nuevamente formado una garganta a manera de puerta de un nuevo salón donde se observa un nuevo paisaje de estalagmitas y estalactitas.

El grado de dificultad puede variar de acuerdo a la caverna que se esté visitando, por lo que es necesario ir acompañado de personal especializado y conocedor de estos lugares.

Estas cavernas pueden causar mayor interés en científicos y personas que les gusta la aventura, ya que además encuentran otros atractivos complementarios como: la exótica flora y fauna propia del lugar, cascadas majestuosas y la gran fortaleza del Río Anzu todo esto lo pueden disfrutar en compañía de un clima y ambiente agradable.

Si desea visitar el lugar no hay que olvidar llevar repelente de insectos, bloqueador solar, botas de caucho, ropa extra, cámara fotográfica y sobre todo cumplir las medidas de bioseguridad.

DATO: Estalactitas y estalagmitas tienen algo en común: son espeleotomas. El término espeleotoma es de origen griego y se refiere a depósitos minerales que se forman en las cuevas tras su formación. El fenómeno por el que surgen los espeleotomas es la precipitación química, un proceso que resulta en la formación de elementos sólidos a partir de una disolución. Ambos tipos de espeleotomas se forman en cuevas calizas, ya que se originan a partir de depósitos de carbonato cálcico. Si bien, también pueden originarse en cavidades artificiales o antrópicas a partir de distintos depósitos minerales.