Yacuviña: un complejo arqueológico para conocer

ATAHUALPA, El Oro.- El cantón Atahualpa, se ubica en la parte alta de la provincia de El Oro, con un clima templado, agradable para los visitantes. Además de su deliciosa gastronomía y su gente amable, este cantón posee una gran riqueza, como la que alberga el Complejo arqueológico de Yacuviña.

El nombre del sitio arqueológico está compuesto por dos palabras de origen quichua: Yacu que significa “agua” o “río” y Viña que equivaldría “para siempre”, traduciéndose Yacuviña como “Agua eterna”. El nombre hace hincapié en uno de los mayores atributos de la zona, que posee un conjunto de ojos de agua y otras corrientes subterráneas del líquido. Aprovechando esa circunstancia se construyeron varios espacios junto a estas fuentes naturales.

El complejo está en el sector de Pueblo Viejo, ubicado a 15 kilómetros de la ciudad de Paccha (20 minutos aproximadamente), cabecera cantonal de Atahualpa; este lugar milenario ocuparía aproximadamente 100 hectáreas.

Según arqueólogos Yacuviña habría sido una ciudad inca, o tal vez preinca, el lugar lo conforma tres terrazas naturales, las primeras que se encuentra al llegar al lugar, no sobrepasa los 15 metros, sucedidas  por  espacios planos y marcadas por un complejo arquitectónico, divididos en cinco conjuntos denominados El Mirador, Cruciforme, Residencial, Uzhnu y Templo Catequila, a ello se suma  la Gran Plaza y finalmente el lecho de una laguna artificial.

En el lugar también existen graderíos de piedra, asemejando al Machu Picchu y que posiblemente sirvió de adoratorio al sol; las estructuras arqueológicas comprende 1,5 kilómetros aproximadamente.

El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) emprendió el estudio de Yacuviña en 2010, el trabajo comprendió un espacio geográfico de 455 mil m²; identificando cuatro áreas arqueológicas que presentan similitudes en la forma, disposición espacial y elementos materiales constitutivos.

En estas ruinas se han encontrado gran cantidad de piezas arqueológicas y osamentas humanas, algunas de las cuales reposan en el museo del Frente de Rescate Cultural de Paccha.

El catedrático universitario y estudiador de la arqueología, Marco Espinosa, cree que Yacuviña se remonta a 1533, momento histórico en que los hermanos Huáscar y Atahualpa, como herederos del Tahuantinsuyo, se disputaban su territorio.

Según historiadores, Huáscar se ganó la voluntad de varios caciques Cañaris quienes se unieron a sus tropas, desatándose una sangrienta batalla en la que triunfó Atahualpa, el mismo que enardecido por la supuesta traición, ordena la persecución y exterminio de los Cañaris.

En Yacuviña, solo una parte se encuentra intervenida por una restauración llamada “monumental”, conformada por un recinto principal con grandes terrazas, escalinatas y una fuente de agua conocida como “baño del inca”, según el INPC.

Como llegar

Se puede usar la vía que va de Machala – Pasaje – Paccha, cuya distancia es 70 km; se llega en aproximadamente 90 minutos de viaje, o también se puede tomar la ruta Machala-Santa Rosa-Piñas-Paccha, que toma cerca de 120 minutos; al llegar a la cabecera cantonal, hay una distancia de 20 minutos para ir a las ruinas.

Con el objetivo de conservar este histórico espacio, el alcalde del cantón Atahualpa, Bismark Ruilova Reyes, ha venido generando una serie de reuniones y convenios con entidades públicas y privadas, así como nacionales e internacionales, con el fin de que este espacio reciba la atención requerida y de esta manera convertirlo en un lugar turístico, así como un patrimonio de los ecuatorianos.