Mezcla de siete granos hacen la bebida del «Yamor»

OTAVALO, Imbabura.- El Yamor es una de las bebidas tradicionales durante esta temporada en el cantón Otavalo. Y es que no es solo degustar de un simple chicha, es consumir la bebida considerada de los dioses, que los otavaleños y turistas nacionales y extranjeros no paran de tomarla en las principales fiestas del Valle del Amanecer.

Se la prepara en base de siete gramos: chulpi, maíz negro, amarillo, blanco, canguil, morocho y jora (maíz fermentado), cuya mezcla da un delicioso sabor a la bebida.

Pero al mencionar chicha del Yamor, es imposible no relacionarla con doña Yolanda Cabrera, de 80 años de edad, quien es una de las matronas que ganó su fama por preparar la mejor chica de Otavalo con un particular sabor.

Hace más de 40 años que la mujer prepara la bebida de los dioses, esta tradición la heredó de su madre, María Rodríguez, quien también hacia la chicha para las principales celebraciones de la tierra Sarance.

Al ingresar a su local (ubicado en la calle Estévez Mora y Sucre) se siente el olor que despiden los granos de maíz, al ser mezclados con agua, los que por más de 12 horas son cocinados a altas temperaturas, en grandes ollas y en una tulpa de leña. Con un gran cucharon de palo, Yolanda está cerca del fogón revolviendo el contenido de las 5 ollas que se encuentran en un cuarto exclusivo para la cocción.

La mezcla luego es transportada a siete toneles de roble, ubicados a pocos metros del fogón, en cuyo interior yace un líquido aceitoso y amarrillento, con una característica espesa. Al abrir uno de ellos se nota unas burbujas, “esto se la llama flor, cuando este empieza a salir significa que ya está cogiendo el tradicional sabor del Yamor”, explica doña Yolanda.

Ella personalmente se encarga de escoger los granos que usará en la preparación de la chicha, luego son tostados y molidos, y se los pone a cocinar; posteriormente (luego de 12 horas), se cierne la mezcla por cuatro horas y se pone la bebida a los toneles para obtener el sabor esperado. “Los granos se convierte en jarabe del Yamor”, comenta la mujer.

Ella dice que su toque especial es por el cariño que pone al preparar la bebida y por la atención que reciben los visitantes que llegan a su local.

Esta es una temporada ajetreada para doña Yolanda y su personal, especialmente los fines de semana, cuando cientos y cientos de familias de diferentes partes del país y de su natal Otavalo, llegan en busca de degustar un vaso de chicha. “No tengo un número establecido de personas que llegan durante las festividades hasta mi local, pero miles y miles de personas la prueban. A veces hasta se me termina la chicha, pero yo les digo a los turistas que vayan a visitar también otros locales, porque somos muchas dañas otavaleñas las que sabemos preparar el Yamor”, cuenta Yolanda.

A más de la chica, en esta temporada se prepara un tradicional plato compuesto por tortillas, fritada, mote, tomate y una pequeña empanada de plátano.

Esta tradición gastronómica ya la aprendió su hija y nieto, por lo que bebida de los dioses seguirá de generación en generación.