La romería a la Virgen del Cisne, una fe que no muere

LOJA, Loja.- En agosto de cada año, la parroquia El Cisne de la provincia de Loja, recibe la visita de cientos de fieles católicos, quienes acuden a la Basílica de este lugar, para postrarse de rodillas ante la sagrada imagen de la Virgen del Cisne; y, pedirle por su salud, el bienestar de su familia o amigos, o también por agradecer los ‘milagros’ concedidos.

En esta parroquia, días previos a la salida de la Virgen rumbo a Loja, se vive una verdadera fiesta católica, catillos, juegos pirotécnicos, noches musicales y culturales, gastronomía y demás actos ofrecen los devotos a los visitantes, cumpliendo así parte de la promesa hecha a la también llamada ‘Churonita’.

El 17 de agosto, cientos de romeriantes se hacen presentes para cargar en hombros a la Virgen, cumpliéndose el primer tramo de caminata que comprende El Cisne-San Pedro de la Bendita, que es de 24 kilómetros, en este lugar la Imagen pernocta y se vive una verdadera fiestas religiosa, que es ofrecida por los habitantes de esta parroquia, en honor a que tienen a su patrona en casa.

Mientras que a otro día, a las 06:00 inicia la misa de despedida de la Virgen, la cual retoma su marcha de 14 kilómetros hasta su segunda parada, el cantón Catamayo, los feligreses nunca la abandonan, muchos de ellos la acompañan durante todo el trayecto, viniendo de cantones muy lejanos, hasta de otros países, pues la fe, les ha permite avanzar en cada uno de los tramos.

Si bien es cierto, que el segundo recorrido de la Churonita no es tan largo, el sofocante calor y el número de personas que le acompañan, genera cansancio en la gente, al llegar a este cantón de la provincia de Loja, Janet Guerrero, alcaldesa del cantón, junto al Monseñor, Alfredo Espinosa, Obispo de la Diócesis de Loja y más autoridades le hacen un recibimiento con artistas, flores, aplausos, mientras que el cielo se pinta de los colores de la Policía Nacional.

En Catamayo, se queda hasta el 20 de agosto y la afluencia de la gente no para, muchos optan por dormir en las aceras, parques, portones y hasta en la misma calle, puesto que conseguir un hotel es difícil; grandes y pequeños soportan este impase, pero aseguran que lo hacen con amor y siempre en agradecimiento de la Virgen del Cisne.

Último tramo

A las 07:00 del 20 de agosto, luego de la misa oficial, la virgen se despide de Catamayo y es puesta en manos, una vez más, de la Policía Nacional, quienes son los custodios y guardianes oficiales de la misma y tienen la alta responsabilidad de llevarla íntegra hasta la ciudad de Loja y entregara oficialmente al Monseñor en la Catedral, donde pernocta por cerca de tres meses.

Mientras que ellas sale de la iglesia matriz de Catamayo, miles de peregrinos ya emprendieron la marcha, muchos de ellos lo hacen desde las 01:00 o 02:00 de la mañana, ya sea solos o acompañados, con el objetivo de que el sol no les juegue una mala pasada, o simplemente para poder descansar y esperarla hasta que llegue.

Mientras que una gran mayoría espera paciente a la Imagen para salir con ella y acompañarla con rezos, cánticos, oraciones, aplausos, o por el simple hecho de verla de cerca y sentir esa nostalgia de que pudo verla y acompañarla hasta su casa, Loja.

Este último trayecto es el más largo, 39 kilómetros y para muchos el más complicado, debido a la pendiente que tienen que sortear, además del clima que es cambiante; pero los romeriantes son reconfortados por grupos de amigos o familias que se han unido para cumplir una promesa y se apuestan a lo largo del trayecto para regalar botellas o fundas de agua, jugos, horchatas, frutas, hasta comida y estampitas de la Virgen del Cisne, donde el pago que reciben es una sonrisa y un gracias, puesto que les han aliviado la fatiga y les han hecho más llevadera su llegada hasta el centro de la ciudad.

Seguridad y primeros auxilios

Mientras que la Virgen del Cisne, va resguardada por más de 200 policías, durante el trayecto se encuentran a más gendarmes a pie, en moto o en carro, brindando la seguridad respectiva, así como movilizando aquellos adultos mayores que no avanzan a caminar o a aquellos niños que por diferentes acciones se han perdido de sus padres y que son llevados a una carpa donde se encuentra personal del MIES u otra institución trabajando en la ubicación de los familiares y posterior entrega.

El trabajo que realizan en esta peregrinación es complementaria, se unen todas las instituciones tanto de las carteras de Estado, como de los Municipios de Loja y Catamayo, todos trabajan con un solo objetivo, la seguridad de los romeriantes, es por eso que en los tres tramos se encuentra personal de Cruz Roja, Gestión de Riesgos, Bomberos, Salud, tránsito y más.

Llegada a Loja

Luego de los múltiples recibimientos que tiene la Virgen al llegar a Loja, tres marcan un punto clave, no solo por los miles de feligreses que la esperan, sino por el momento solmene, trascendental y hasta tradicional. Uno de ellos es el recibimiento y misa en la Brigada de Infantería Nro. 7-Loja, donde los militares le rinden los honores por ser la Generala de las Fuerzas Armadas y le colocan la banda con los colores de su institución.

El segundo momento importante es cuando la Policía Municipal encabeza el recorrido desde la Zona Militar hasta la Puerta de la ciudad y con los honores de Ley es entregada a la alcaldesa del cantón, Piedad Pineda, quien la recibe y luego del cambio de vestimenta, sale en hombros de los fieles, para que en medio de juegos pirotécnicos y presentación musical, siga su recorrido hacía la Catedral, donde la espera el Monseñor y la recibe de manos de la Policía Nacional por medio del Comandante, llevándose esta institución los aplausos y agradecimientos de los católicos.